“El paso de generación en generación, una pasión personal, un descubrimiento, curiosidad, necesidad”, Son algunas de las razones de “Ser relojero”. Un oficio que inició hace más de 500 años, en el que el principal objetivo era cuidar que los relojes mecánicos cumplieran su propósito, dar testimonio del paso del tiempo.

Ser relojero, un oficio que trasciende

Una tarea compleja, peculiar y muy delicada. Si tenemos en cuenta que los relojes mecánicos más sencillos están compuestos por 60 piezas. Ahora bien, todo se complica cuando el reloj no sólo da la hora, si no que además tiene más funciones como el calendario, fase lunar, reserva de marcha,… ¿pueden imaginarse cómo se compone una máquina de esta magnitud? Nada más y nada menos que de hasta 1,250 piezas.

Ser relojero, un oficio que trasciende

Un relojero es un maestro que domina el arte, que se pierde en el tiempo para sumergirse en diminutas piezas y así, salvar una obra maestra, cada reloj sin importar su precio es una proeza, por que cada engrane debe estar perfectamente diseñado para permitirle funcionar.

Ser relojero, un oficio que trasciende

En la actualidad, el relojero debe tener conocimientos de micromecánica de precisión y electrónica, ya que la mayor parte de los relojes se fabrican de cuarzo. Es un oficio que necesita mucha dedicación y paciencia.

 

Un futuro muy prometedor

Años atrás se podían leer titulares en los que se ponía en duda la existencia de los relojeros en el futuro, ahora nos hacemos la misma pregunta y para nosotros eso no tiene sentido. Los relojes son reliquias, piezas de antigüedad que aumentarán su valor con el paso del tiempo, las casas relojeras y talleres de relojes siguen apostando.


Lo más interesante, el lujo seguirá ofreciendo obras de arte que valen mucho y que siempre, será dispensable una persona capaz de mantener esas sorprendentes maquinarias en marcha.

Ser relojero, un oficio que trasciende

Es por esto que creemos firmemente que el ser relojero es un oficio que promete, que pocos serán los que dominen esta arte y quienes logren ser reconocidos como buenos relojeros tendrán un trabajo y porvernir asegurados.

Convertirse en relojero

El cómo poder ser relojero puede contrariar a muchos, ¿Cómo poder empezar?, ¿Dónde aprender?, ¿Quién podría enseñarme?, estas preguntas pueden desmotivar a quienes no encuentran a la persona o el lugar indicado. Muchos aprenden este oficio de un padre, abuelo, tío,  pero otros que no tienen la fortuna de poder ser aprendiz de algún familiar o amigo. Pueden acudir a cursos en los que les enseñan desde cero, cursos para principiantes, intermedios y avanzados impartidos por expertos.

Sólo en Suiza existe una carrera dedicada a la relojería que va de los tres a los seis años. En México pueden encontrar cursos que imparte la Federación de Relojeros y Joyeros Técnicos Mexicanos por parte de sus Asociaciones en la Ciudad de México y en el interior de la República. Para mayor información escribe a: [email protected]

Las mujeres se están sumando

Es emocionante ver como hay mujeres que comparten esta pasión por la relojería. Se pensaba que este es un oficio de hombres, pero eso es un gran error. La delicadeza de las mujeres, su concentración y apreciación por los detalles, hacen que este oficio pueda pasar a ser el sustento de su familia. Algunas acompañan en este mundo de la relojería  a sus parejas, otras se quedan con el negocio familiar y muchas más descubren que es su verdadera pasión.

Cada vez son más las mujeres que se inscriben a cursos, que se interesan por aprender y que pronto veremos muchas generaciones también de mujeres realizando este gran oficio.

Trabajando como relojero

Ya aprendiste, tienes los conocimientos, las ganas y quieres trabajar. Hay muchas maneras de poner en práctica esta pasión y seguir mejorando día a día con la experiencia.

Hay relojeros que tienen un pequeño taller, otros que llegan a trabajar en las casas relojeras más prestigiosas del mundo y relojeros que pueden brindar sus servicios en centros de servicio post venta, como Klokker. En donde están en contacto con todo tipo de piezas, desde las más sencillas hasta las más elaboradas y así poder estar en contacto con obras de arte únicas en su clase.

Toda una vida de estudio y dedicación no es suficiente para conocer todo sobre el arte de ser relojero, siempre se debe seguir aprendiendo. Es un oficio que cautiva, atrapa, y que sin duda perdurará en el tiempo.

Y la buena noticia es que: ¡En Klokker estamos contratando !


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