Tradición rusa rumbo a Baselworld

La tradición de alta manufactura de Fabergé comienza a erigirse nuevamente. La compañía joyera, y ahora también relojera, fundada en Rusia en el año de 1842, ha sobrevivido embates adversos que casi la destruyen. Primero la Revolución Bolchevique en 1917 disipó a la familia Fabergé y destruyó sus espacios de manufactura. Posteriormente, en 1951, una empresa norteamericana se apropió del apellido de la familia para mercadear productos sin retribuir justamente a los herederos legales.

Sin embargo, de las cenizas se levantaron en el 2007 y ahora presentarán en Baselworld 2017 un atractivo cronógrafo: Fabergé Visionnaire Chronograph. 

El diseño y desarrollo de esta pieza tomó tres años. Su objetivo es rendirle homenaje a la joya inconclusa llamada “Constellation Egg” de 1917, una de las magníficas piezas que acostumbraba realizar su fundador Carl Fabergé.

En la carátula de este calibre, número 6361 y fabricado por la casa suiza Agenhor, podemos leer los minutos y las horas en la periferia y en otros círculos interiores el cronógrafo central con 24 horas, 60 minutos y 60 segundos.

Su movimiento tiene 477 componentes, 67 joyas (o cojinetes protectores) y reserva de marcha de 60 horas.


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